Desafíos de la aplicación
Los experimentos con átomos fríos se basan en el enfriamiento láser y las trampas magnetoópticas para llevar los átomos a temperaturas cercanas al cero absoluto, lo que permite el estudio de la condensación de Bose-Einstein y los estados cuánticos colectivos. Las señales de imagen suelen ser extremadamente débiles y se concentran en bandas de transición atómica específicas (por ejemplo, la línea D del rubidio a 780 nm). Como dispositivo principal de adquisición de datos, la cámara científica debe ofrecer una alta eficiencia cuántica, un ruido ultrabajo y una estabilidad a largo plazo en regiones espectrales de banda estrecha para capturar de forma fiable señales reales en condiciones de poca luz y larga exposición.
Levantarse 16
Cámara sCMOS BSI de píxeles grandes de 16 μm
Los píxeles de 16 μm de tamaño proporcionan una eficiencia de recolección de fotones aproximadamente 6 veces mayor que los píxeles de 6,5 μm, lo que mejora enormemente la sensibilidad a la luz tenue.
Ruido de lectura ultrabajo (~0,9 e⁻) y hasta un 90 % de eficiencia cuántica, lo que permite la detección de fotones individuales.
El enfriamiento profundo hasta 60 °C por debajo de la temperatura ambiente reduce eficazmente la corriente oscura y mejora la relación señal/ruido (SNR).
La alta capacidad de pozo completo (~74 ke⁻) permite la medición simultánea de señales fuertes y débiles en campos de luz complejos.
Los modos de lectura HDR y de bajo ruido permiten una conmutación flexible entre escenarios de imágenes de alto rango dinámico y de poca luz.
La refrigeración fiable y estable minimiza la deriva de los datos y mejora la precisión de las mediciones.